Experiencia envolvente sólo con una barra de sonido: probamos la JBL Bar 5.0 Multibeam

Cuenta con la tecnología Multibeam, que envuelve a los usuarios con sonido

19 noviembre 2021 |

La barra de sonido individual más potente de JBL es capaz de ofrecer sonido 'surround' sin necesidad de más altavoces aparte, gracias a su tecnología Multibeam.

Las barras de sonido se han convertido en acompañantes imprescindibles para nuestro nuevo televisor. Su gran ventaja es que no ocupan mucho espacio, las podemos instalar debajo del televisor y ofrecen un gran sonido; sin embargo, suelen tener la desventaja de que, físicamente, no nos pueden envolver con el sonido que reproducen.

Sin embargo, en los últimos años hemos visto muchos avances en algoritmos y tecnologías de sonido envolvente, que pueden hacer maravillas con los altavoces integrados en la barra. JBL me lo ha demostrado con uno de sus modelos más buscados, la Bar 5.0 Multibeam, con un precio de 399 euros.

Instalación y uso muy sencillos
La JBL Bar 5.0 Multibeam es una barra de sonido de cinco canales y por lo tanto, tiene cinco altavoces sin subwoofer; pero en realidad, todos los altavoces están integrados en la misma barra, con tres apuntando hacia delante y dos apuntando hacia arriba. El resultado es una barra relativamente grande, que ocupa un mayor espacio de fondo; si tienes una mesa estrecha para el televisor, puede ser un problema. JBL ofrece las piezas necesarias en la caja para colgar la barra de la pared, y esa puede ser la mejor alternativa. Curiosamente, pese a lo grande que es realmente no pesa demasiado y la instalación es sumamente sencilla.

Tenemos una varias conexiones a nuestra disposición, empezando por una entrada y una salida HDMI, esta última compatible con eARC; por lo tanto, podemos conectar otro dispositivo a través de la entrada (como una consola de videojuegos), y usar la salida con eARC para conectar el televisor para aprovechar completamente su potencial. También tenemos una entrada óptica, puerto Ethernet y hasta un USB, aunque este último se usa para actualizar el firmware del dispositivo. El cable de electricidad no tiene un adaptador de corriente, así que podemos enchufarlo en cualquier enchufe disponible.

Esta barra de sonido también cuenta con conectividad inalámbrica, a través de Bluetooth y de WiFi 802.11; de hecho, es compatible con tecnologías como Chromecast, AirPlay y Alexa Multi-Room Music; las dos primeras nos permitirán reproducir sonido directamente desde nuestro móvil o tablet, y la segunda permite la sincronización con nuestros dispositivos Echo para escuchar música en todas las salas de la casa. Sin embargo, no tiene micrófonos, así que no puede servir para controlar nuestros asistentes personales.

Esta simplicidad alcanza al mando incluido: sólo tenemos botones para seleccionar las diferentes conexiones, el control de volumen, y ya está. Con todo, la instalación de esta barra sólo debería durar unos minutos, y entonces es cuando empieza lo bueno.

¿Cómo consigue este sonido envolvente?
Como hemos apuntado antes, todos los altavoces de esta barra están apuntando hacia delante o hacia arriba. Y sin embargo, consiguen un sonido envolvente muy parecido al que se obtiene con altavoces individuales (aunque no llega a ese nivel, evidentemente).

La clave está en la tecnología MultiBeam de JBL, que proyecta el sonido por toda la sala; este rebota y llega a nuestros oídos, dando la apariencia de que ha salido de diferentes fuentes. En mis pruebas, es algo que he notado especialmente con el sonido que venía de detrás, aunque no he notado tanto el sonido lateral; el gran problema de esta tecnología parece estar en la forma de nuestro salón, si las paredes laterales están algo más lejos de lo normal, por ejemplo.

Aún así, la experiencia es fenomenal. Sólo con poner una película con sonido Dolby Surround, podemos disfrutar instantáneamente de una experiencia que normalmente está reservada a instalaciones más complejas. Me ha gustado especialmente el 'ambiente', esa reverberación que permanece en algunas escenas y que hace que te metas en la situación, como si estuvieses con los personajes.

Podemos disfrutar de este sonido incluso si la fuente original no lo tiene. Con un botón podemos activar Virtual Dolby Atmos, y en mis pruebas he notado una gran diferencia; aunque el efecto a veces puede parecer demasiado 'artificial', en algunos vídeos ha conseguido crear una sensación más 'inmersiva'. El sonido se expande y da la sensación de que está más cercano.

Bajos sorprendentes
Que esta barra de sonido sea 5.0 nos dice que no tiene subwoofer; lo cual es algo extraño, porque el sonido que ofrece presume de unos bajos sorprendentes. No diré que es lo mismo que tener un subwoofer, porque no es así; es evidente que los impactos más profundos se verían beneficiados si lo tuviésemos.

Pero si no echas de menos esos impactos, el resto del rango de graves está muy bien representado. Las explosiones tienen fuerza, y tenemos esa 'vibración' adicional que a veces echamos de falta en equipos sin subwoofer. Según JBL, la clave está en cuatro radiadores pasivos integrados. Además, la potencia total de 250 W consigue que el sonido llene todo el salón incluso si es grande, por lo que no tendremos problemas en ese sentido.

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